Historia de los Cursillos de Cristiandad en Chile

Por José Luis El 14 de abril del 2012 Bajo Cincuentenario MCC Chile

Desde 1960 fueron llegando a Chile algunos cursillistas casi todos extranjeros. Mientras en el Chile nortino recibía por allá por el año 1962 las primeras muestras de lo que eran los Cursillos, en Santiago comenzaban las Reuniones de Grupos. Algunos de estos cursillistas extranjeros sentían añoranzas del ambiente de Cursillos, y trataban de revivirlo a través de las reuniones de Grupo. Se entrevistaron numerosas veces con el señor Cardenal solicitando permiso para introducir en Santiago los Cursillos. Nunca se obtuvo respuesta positiva, había demasiados prejuicios contra un método español según lo aseguraban sus propios asesores. Fueron tiempos de mucha pena, de mucha oración y de mucha esperanza de que algún día otros recogieran los frutos de esas lágrimas.

La historia se inició en Temuco. Es el mismo Monseñor Bernardino Piñera quien nos cuenta de cómo se originó el Primer Cursillo en Chile: “Estábamos formando los equipos misioneros para la Gran Misión de 1963. El Padre Arturo Dwyer, de Maryknoll, párroco entonces de Santo Tomás era el generalísimo de este operativo apostólico. Fue entonces cuando él hizo esta sugerencia: ¿no vendría bien, con ocasión de esta misión, introducir en la diócesis un método de conversión y de formación espiritual que podría no sólo entonar a los misioneros que habían de participar en la Gran Misión, sino dar un fuerte apoyo espiritual a tantos hombres y mujeres que quedarían deseosos de participar más activamente en la Iglesia? La fórmula que él proponía eran los Cursillos de Cristiandad. Y, siendo un hombre práctico y generoso, no se contentaba con sugerir una idea. El ofrecía, en nombre de Maryknoll, traer un equipo de dadores de Cursillos desde Arequipa, Perú.

Y así fue como un tiempo corto, más tarde se daba el Primer Cursillo de Cristiandad de Chile en la Casa de Ejercicios de Temuco, desde el 28 de junio hasta el 1º de julio de 1963.

El equipo estuvo formado por:

  • Rector: Rodolfo Vargas
  • Director Espiritual: Padre Oscar Vilcarromero
  • Profesores: P. Julián Alonso, Rodolfo Vargas, José María Vidarrazaga y Gustavo Laurie.
  • Secretario: José Manuel Diez Canseco

De ese Cursillo, algunos nombres para el recuerdo: Josuke Kuramochi, Edmundo Jouanet, Alfonso Sacristá, Carlos Díaz, Sergio Rivas (formaron parte del equipo del Cursillo Nº 2 acompañando a los peruanos), y Ricardo Ferrando, Alfonso Zúñiga y Pedro Lucero (los tres fueron Diáconos de nuestra Diócesis).

Ya en el Cursillo Nº 5, el equipo fue netamente chileno y de Temuco:

  • Rector: Alfonso Zúñiga
  • Director Espiritual: P. Arturo Dwyer
  • Sacerdotes: P. Agustín Román y P. Anselmo Leonelli
  • Profesores: Sergio Rivas, Yosuke Kuramochi, Rolando Bolomey, Carlos Magofke, Juan Iturriaga
  • Auxiliares: Juan Iturriaga, Sergio Acuña, Héctor López, Aquiles Matamala.
  • Secretario: Fernando Guijuelos

El primer equipo diocesano de mujeres, formado en Temuco, realizó el Cursillo los días 12 al 15 de Noviembre de 1964, y estuvo compuesto por:

  • Rectora: Gaby Lobos
  • Director Espiritual: P. Ramiro Estévez, P. Agustín Román y P. Arturo Dwyer
  • Profesoras: Isabel de De la Cruz, María Jesús Recalde, Alicia I. de Jiménez, Ana Poblete, Emma Chandía de Rocha y Victoria Tapia.
  • Auxiliares: Alicia de Jiménez, Emma Chandía de Rocha y Eliana Barrenechea de Magofke
  • Secretaria: Ana Poblete

Santiago fue un caso difícil. El primer Cursillo de Cristiandad de Santiago está unido al nombre de Gerino Casal, español cosmopolita, dedicado a los Cursillos con todas sus fuerzas, pero con un ansia excesiva por la originalidad y de integración a las pastorales locales. Primero trabajó en Venezuela, pero encontró el ambiente de Cursillos demasiado conservador y tradicional, después se trasladó a Buenos Aires, encontrando la alabanza de unos pocos, y fuertes críticas de muchos.

Las constantes críticas y negativas del Obispado de Santiago ante los Cursillos de Cristiandad cayeron ante la oratoria y las novedades de Gerino Casal. Se aceptó su plan de “Cursillos Especiales” y el Primero de Hombres se dio el 12 de octubre de 1964. Durante algunos años en Santiago se siguieron dando al “estilo Casal”, mientras que en el resto del país se seguía el método universal implantado desde el 63 en Temuco y desde donde se había irradiado ya a esa fecha a una parte importante del país.

Pasaron los años, y se llegaron a dar en Santiago 10 Cursillos de Cristiandad para hombres y 5 para mujeres. A esa fecha tomó a su cargo en Santiago, la obra de Cursillos, Fernando Villanueva el que por razones de trabajo (IBM) tuvo que recorrer parte de Europa y de América, lo que le sirvió para confirmar una intuición: no convenía seguir adelante con el método impuesto por Casal. Esta confirmación se hizo definitiva después de conversar con los dirigentes de Temuco y fue rápidamente comunicada al Sr. Cardenal. El Cardenal de entonces envió a Temuco a un Cursillo para hombres al Sacerdote Mario González quien a su regreso dio un excelente informe sobre esta experiencia vivida, y el Sr. Cardenal abrió las puertas al Cursillo tradicional, comenzando el año 1969.

Los Cursillos se extendieron desde Temuco a Concepción en 1964. A Araucanía en 1967. A Valdivia en 1967, a Osorno y a Puerto Montt en 1968, a Coyhaique en 1984, a Punta Arenas en 2003. Desde Concepción se extendieron a Chillán en 1964. A Iquique, Constitución y a Los Ángeles. Desde Chillán a Arica en 1966, a Antofagasta en 1967, a Valparaíso en 1968 y a Santiago en 1969.

Bibliografía: Apuntes de Daniel Mardones C. Junio 1985
Recopilación propia Hernán Pooley C. Temuco, Octubre 2008