Por supuesto, un Encuentro Regional, no es solo alegría y amistad, también hay que trabajar y las conversaciones, reflexiones y conclusiones en torno a los temas nos fueron permitiendo, pensar más y mejor, conocernos entre los que estábamos ahí viviendo esta experiencia y sobre todo vivenciar cómo cuando el SER humano, mantiene a Cristo en el centro, puede siempre llegar a un acuerdo y a una mejor forma de ver las cosas.
No solo nosotros estamos profundamente agradecidos, porque las demás diócesis de la zona centro hayan confiado en nosotros para organizar esto, sino toda la comunidad cursillista de acá se los agradece. Esperamos sinceramente no haber defraudado su confianza y poder recibirlos por acá nuevamente en otra oportunidad.
Seguros del Amor de Dios y confiando en la amistad que surge entre todos:
Un gran abrazo en Cristo y
¡¡DE COLORES!!
Claudia y Roberto
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